sábado, 9 de noviembre de 2024

Mis manos te siguen buscando

 Me hace falta abrazarte. 

Me hace falta comerte a besos.

Me hace falta cansarme de tanto cargarte. 

Me hace falta olerte, peinarte, alimentarte, consentirte, cantarte, cuidarte, dormirte cada noche...

Me hace falta consolarte en medio de algún dolor o angustia o miedo, y que mi abrazo te dé toda la seguridad para calmarte.

Me hace falta apapacharte, apurruñarte, mimarte...

Te sigo viendo en cada niña, te siento en cada suspiro; te recuerdo día y noche mi beba preciosa, y me imagino cómo serías ya con nueve añitos.

No hay días más tristes que esos que implican felicidad para otros y para mí significan estar atrapada en una nube gris. 

Decorar el altarcito del Día de Muertos, mientras pienso -con un poco de ironía- "¿Quién iba a decirme que yo estaría decorando un altar para mi beba?", es de los momentos más agridulces que decidí experimentar, solo porque quise adoptar una tradición que, a pesar de todo, se me hace muy bonita. Me imagino a mi Estefa decidiendo dónde pinto con tal color y cuál adorno pongo en tal lugar; y yo simplemente haciéndole caso para complacerla siempre... Y cuando ya está listo el altar y lo contemplo, me pregunto "¿y ahora qué sigue?"... La respuesta es un cable a tierra: un vuelo directo a poner los pies en el suelo y no perder el sentido de la realidad.

Y así he aprendido a aceptar mi presente. Nunca falta ese "por qué" inesperado que me atormenta y revive por unos minutos la tristeza, la angustia, la desesperación y la impotencia de aquel fatídico día.

Pero estamos en noviembre, que siempre será tu mes. Un mes feliz que nos regaló una reina, nos trajo alegrías inmensas y una dicha imborrable que duró hasta que se acabó tu tiempo en este plano. 

Todos los "te quiero" y "te amo" del mundo se quedan cortos para expresar lo que siente mi alma cuando te recuerdo. 

Estáis en mi corazón por siempre, eternamente, mi Estefa hermosa. Y ese es mi consuelo. Cierro los ojos y te abrazo durísimo hasta el infinito. 




Y siempre te escribiré
Hasta que no escuche yo más sonidos
Hasta que no perciba yo más olores
Hasta que se me acaben los colores
Hasta que mi gusto no distinga sabores 
Hasta que el día sea uno con la noche
Hasta que mi piel se enfríe y se evapore
Hasta siempre, te escribiré 
Estefa de mi corazón
Ya somos leyenda en el universo, toda mi historia, y vos y yo

 ✨

💜









Wish you were here...

 Estefa me hace falta todos los días. La quisiera cargar porque me dejó en ese momento cuando todavía los niños se cargan, así pesen y te du...